COLOMBIA - QUÉ NOS ESTÁ PASANDO?
La historia reciente de Colombia ha enfrentado una situación de crisis por cuanto vive condiciones adversas en cuanto a empleo, nivel de vida, derechos políticos y libertades de los ciudadanos. A esto se suma el conflicto armado que por esas mismas razones tiene su origen, existen organizaciones en armas, de allí los enfrentamientos entre guerrilla, paramilitares y fuerzas armadas por conseguir una expansión y control territorial y político, conflicto que motivado por distintas razones y con distintas justificaciones ha tenido como común denominador que la población civil que sigue siendo el principal afectado lo sea por daños en su integridad o pérdida de sus tierras; además está la gente que en las ciudades no encuentra empleo formal (por cuanto la política arancelaria ha hecho inviable la producción de la industria nacional, sea de pequeños propietarios o del estado) y se le imposibilita el informal; las estadísticas realizadas por las ONG en Colombia indican que el 55% de la población vive bajo la línea de la pobreza, que hay unas 300000 personas desplazadas y cerca de 3000 pierden la vida al año en medio de los enfrentamientos, esto sin contar las desapariciones y el gran número de secuestrados(alrededor de 3000) cada año.
Económicamente la crisis es más fuerte pues aumenta el desempleo y el costo de vida. En los sectores de salud, educación y servicios públicos, la crisis se agudizó tras la aprobación del acto legislativo 01 (abril de 2001), reforma que descentraliza y disminuye el presupuesto para dichos sectores y que se impuso a pesar del nutrido movimiento social, situación preocupante, pues con estos antecedentes la protesta popular aumenta y con ella la criminalización de la misma, estimulando la violación de los derechos humanos. Ante este panorama se hace necesaria una posición definitiva por parte de la población tomando conciencia porque a Colombia le puede pasar lo mismo que a la rana que la sumergen en agua fría y van subiendo su temperatura sin que sienta mayor dolor, impidiendo su movilización y llevándola a la muerte pero dejando sus ancas expuestas para que otros se alimenten. "El poder no concede nada sin previa reivindicación, nunca lo ha hecho y jamás lo hará. Los límites de los tiranos los fija la capacidad de aguante de aquellos a los que oprime", escribió N.Chomsky.

Alejandro Dobzni