LA MEDIACION FAMILIAR



A las crisis evolutivas propias del desarrollo del ser humano, la era posmoderna ha agregado una más: la que se deriva del divorcio de la pareja. Esta también es muy dolorosa ya que implica desesperación, frustración, rencores, duelo por las ilusiones perdidas, problemas económicos y, para uno de los cónyuges, la separación de sus hijos. Para los hijos es terrible porque todo lo que hasta ese momento era su mundo se derrumba. Se ven privados de uno de sus padres. Y no porque la muerte se lo haya arrebatado, sino porque sus progenitores han decidido separarse. Esto va a traer grandes cambios en la vida de la familia, cambios a los que seguramente no han sido preparados y que van a ser muy difíciles de entender y a los que van a tener que ir adaptándose lentamente y con mucha ayuda. El primer pensamiento de estas parejas es el de concurrir al abogado para legalizar su separación con vistas a regularizar las cuestiones económicas y todo lo relacionado con la organización del cuidado de sus hijos. Lamentablemente en muchos países no existen los Juzgados de Familia y aún donde los hay, sus procedimientos son tan lentos que muchas veces acarrean más dolor y sufrimiento. Las soluciones que aportan llegan tan tarde que ya carecen de significado y suelen complicar aún más la situación. Algo tan íntimo y frágil como las vivencias de una familia no puede ser expuesto a todos y dirimido por abogados y jueces en un enfrentamiento feroz donde los intervinientes solo desean ganar, sin tener en cuenta el factor más importante: los sentimientos de las personas, los sentimientos de padres e hijos que desean y merecen recobrar la paz para continuar viviendo. Considero que el proceso judicial es una guerra encubierta donde nadie gana. Todos pierden en concepto de sufrimiento y dinero y, generalmente, conduce a que el "vencido" espere la oportunidad de la venganza Aquí deben intervenir personas especialmente capacitadas para producir una intervención no traumática que conduzca a la familia a encontrar por sí misma las alternativas modificadoras de esa situación en la que se encuentran. Por todo esto es importante que los problemas familiares se resuelvan (siempre que sea posible) en el ámbito de la MEDIACION FAMILIAR. Digo siempre que sea posible porque a veces los odios y los rencores están tan vivos, tan a flor de piel, que impiden toda posibilidad de razonamiento. Quienes son los mediadores en familia? Aquí debemos aclarar que la Carrera de Mediador en Familia es un posgrado al que pueden acceder: abogados, jueces, psicólogos y asistentes sociales. Pero una vez terminada la carrera no contaremos con un abogado, porque ya no estará de parte de nadie; no con un juez porque ya no puede decidir por los demás; no con un psicólogo porque no pondrá el foco en las causas intrapsíquicas de las partes y no con un asistente social porque no asesorará sobre los recursos sociales, sino que revalorizará los que cada grupo familiar trae consigo. El mediador deberá poder establecer una relación tal con los integrantes de la pareja que ésta pueda utilizarla para alcanzar su readaptación al cambio. De este trabajo realizado en conjunto entre mediador y familia, surgirá una familia nueva, distinta, que extraerá sus capacidades de reconstrucción de todo lo bueno que aún tiene y de todo lo que puede lograr revalorizando algo que nunca muere: el amor de los padres por sus hijos. Esta labor deberá ser rápida, no provocar dependencia, ya que su principal cometido es el de restaurar una autonomía nacida de la propia autoestima revalorizada que permitirá a las personas , paso a paso, ir encontrando sus propias soluciones, sentidas y aceptadas y, por lo tanto, duraderas. El mediador no se presenta con recetas para arreglar las cosas, sino ante todo para suscitar una relación nueva entre los miembros de una familia en la que reinan principalmente el conflicto o la indiferencia. Su trabajo será efectivo en tanto que permita a los adversarios encontrar nexos de unión nuevos y de respeto mutuo, si no de amistad, conservando cada uno su propia identidad. El mediador además deberá ser un creador porque cada mediación es única, como es única cada familia. Según las personas, los grupos, las circunstancias, la catálisis será específica y conducirá, o no al restablecimiento del diálogo, que es el primer paso en toda situación comunicacional. Una vez retomado el diálogo, los adultos deberán recordar en todo momento que ambos padres son importantes para sus hijos. La pareja podrá divorciarse entre sí pero jamás podrá divorciarse de sus hijos y para ellos seguirán formando una unidad afectiva que ninguna ley podrá separar. Una de las características principales de la mediación es que debe ser voluntaria y aceptada por ambas partes con real intención de llegar a algún tipo de acuerdo. Al final de este proceso se redactará un acuerdo, que será real y duradero porque lo habrán armado, aceptado y propuesto ellos mismos. El mediador debe ser simplemente un guía que irá marcando el camino por donde transitarán los interesados descubriendo por ellos mismos la forma de reorganizar convenientemente para todos ellos, sus vidas. El Director de la Carrera, cuando yo estudiaba, Dr. Enrique Cárdenas, solía decir: "Todos anhelamos la paz, ayudémoslos a reencontrarla". Si la mediación ha nacido privadamente, por iniciativa de las partes, el acuerdo podrá o no ser refrendado por un juez. Si en cambio la mediación nace en medio de un proceso judicial, el acuerdo deberá ser presentado ante el juez para que pueda refrendarlo. Espero que el proceso de la MEDIACION FAMILIAR sea aceptado en todo el mundo como un instrumento valedero para la ayuda de las familias en crisis debido al divorcio. Si el tema interesa gustosamente y a requerimiento podremos seguir tratándolo y dando algunas indicaciones sobre el perfil del mediador, la metodología básica de la mediación o qué pasa cuando se ha formado una nueva pareja. Todos estos temas pueden servirnos para decidirnos a proceder de determinada manera, pero nunca van a poder reemplazar una buena intervención profesional en cada caso en particular.

DOTT.SSA AURORA FIORENTINI - BARILOCHE - ARGENTINA