Del
1 al 3 de noviembre de este año tuvo lugar la edición argentino chilena, año
2001, de las MIL MILLAS. Son ya 13 años consecutivos que se corre esta prueba
en nuestro país, pero los primeros
siete se hacía en categoría amateur, recién los últimos seis años tomó el carácter
de una prueba profesional y fue creciendo en importancia y en promoción. Como representante de ITALY NEWS é podido
intervenir en ella haciendo el mismo recorrido que los autos participantes. He
podido compartir con los corredores las emociones que depara recorrer los
caminos con esos autos antiguos tan bien conservados y estar en contacto con
esas personas que tienen ocasión de conocer todos los continentes con sus
diversos paisajes y culturas: se corren 4 carreras al año y tienen lugar en
Italia, Argentina, Japón y Estados Unidos de América.
En
nuestra vasta Patagonia los visitantes tuvieron ocasión de disfrutar del
maravilloso paisaje de lagos, bosques y montañas que, en esta época, plena
primavera, los recibe con su espléndido verde adornado por el amarillo de las
retamas y el rojo de los notros en plena floración. Recuerdo que los ganadores
del año pasado, el matrimonio Cane-Galliani, al arribar a la línea de LLEGADA,
lo hicieron con la parrilla del auto llena de flores de retama y fueron
largamente aplaudidos por el público.
Los
corredores deben amoldarse a las diferencias con que se encuentran aquí con
respecto a Italia, antes que nada las grandes distancias. Aquí los recorridos
son largos y se atraviesan regiones de este país en el que por centenares de
kilómetros no hay nada. Lógicamente los organizadores deben antes estudiar el
recorrido y los corredores tienen que contar con el apoyo técnico necesario.
Los
caminos de ripio son duras pruebas para máquinas y personas. El auto n. 1 es
una Bugatti fabricada en el año 1923, además compitieron autos deportivos de
los años 30 y 40. En cierto punto del recorrido se formó una caravana con 30
metros de distancia entre los autos, dentro de un túnel de tierra que se formó
porque el camino era estrecho y bordeado por densos bosque. Se avanzaba a 30
km. por hora, con las luces prendidas a pesar de ser un hermoso día de sol, con
el riesgo de chocar porque era imposible ver el auto de adelante.
Y así por kilómetros. Los tiempos fijados
dejaron de tener importancia y la etapa se prolongó bastante más de lo
previsto. No se podía alterar el orden de los autos porque el camino era
demasiado estrecho y también por temor a las piedras que levantaban las ruedas.
Setenta y cinco años después de la primera edición, esta carrera
continúa mostrando en vivo la Historia del Automovilismo, conjugando el arte
con las obras maravillosas del ingenio del hombre. Se hace cultura a la par de
hacer turismo. Los 198 autos participantes, rigurosamente seleccionados por el
Comité organizador, pertenecen a las categorías Sport, Gran Turismo y Turismo,
y los años de fabricación van desde 1923 hasta 1979. Por lo tanto para
favorecer los autos más añosos y cargados de historia, a cada auto se le
adjudica un coeficiente que, teniendo en cuenta su año de fabricación y sus
características técnicas, históricas y deportivas, modificará el puntaje
obtenido durante la carrera.
En
la conferencia de prensa que se realizó en el Hotel Llao Llao de Bariloche, el
Sr. Luciano Viaro, vencedor de la carrera del año 1999, que ahora participa con
un Alfa Romeo 1947 (n. 45) explicaba que éstas son pruebas de precisión, por lo
tanto los autos van a una media de 50/60 Km. por hora. Los autos son muy
antiguos y los recorridos atraviesan ciudades y pueblos muy habitados y con
gran tráfico al día de hoy, por lo tanto no es posible realizar una carrera de
velocidad. Estas fueron prohibidas en 1957, año en que tuvo lugar un terrible
accidente por las rutas de Italia. Sólo pueden realizarse en los autódromos.
El
Sr. Costantino Franchi, secretario de las Mil Millas en Brescia, ha presentado a los medios locales el programa
de esta nueva edición que incluye en su recorrido también la Patagonia chilena.
Por este motivo el Sr. Eliseo Salazar,
ex corredor chileno de Fórmula I, actualmente a bordo del auto llamado
Justicialista, que fuera armado sobre un Porsche 1954 (n. 23), ha sido acogido
con gran entusiasmo por sus connacionales por las calles de Valdivia.
Por
otra parte, el Sr. Daniel Claramunt, profesor de manejo que prepara corredores
en Buenos Aires y que está corriendo con un Alfa Romeo 1939 (n. 14), ha
explicado las características que revisten las condiciones de esta prueba. Por él
supimos, entre otras cosas, que la “gomita”
que atraviesa la calle en todos los puestos de control y que los autos deben “pisar”
a la hora prevista por la grilla del recorrido para el control de los tiempos,
se llama presóstato. Y el dato del presóstato, en relación con el coeficiente de cada auto, es el que al final
nos dirá quién es el vencedor de la carrera. Sólo suman puntos los 80 binomios
que cumplen los primes con el menor margen de error en la centésima de segundo.
El
mismo Claramunt, el argentino mejor clasificado en Italia, nos ha contado que
de las carreras en las que intervino junto a Viaro pudo formarse una idea
precisa de qué tiene mayor importancia en estas competencias: MÉTODO Y EXPERIENCIA. Estas son sus
palabras: “Si usamos el método correcto y con la base de la experiencia que nos
dan la práctica y la constancia, se obtienen buenos resultados. Son pocos los
que llegan, fruto de condiciones innatas sumadas a una gran dedicación, por eso
Viaro hace la diferencia.
Nacionalidad de los corredores:
¨ Argentina: 142 participantes
¨ Italia: 14 participantes
¨ América Latina: 10 participantes
¨ Europa: 10 participantes
¨ U.S.A.: 3 participante
Lamentablemente
este año el dúo Cane-Galliani, vencedor de 3 ediciones, no se hizo presente. Ahora que
ha terminado también esta fantástica AVENTURA de Bariloche he aquí los
ganadores de las seis ediciones a nivel profesional: